Llegamos a Berlín en Junio de 2007, invitados por la Prof. Dorothée Willert. De esta visita surgieron varios programas especiales para El Monitor Plástico y el proyecto MVD-BERLÍN.
Junto a Francisca Cruz, Curadora y Profesora de Historia del Arte, visitamos la Hamburger Banhoff, donde se exhiben -entre otras-obras de Joseph Beauys y Anselm Kiefer; ese edificio alberga parte de la colección de arte contemporáneo alemán más completa, la Colección Flick.
Acompañados por Francisca Cruz y Dorotheé Willert en la Nationale Galerie recorrimos la muestra que llegaba del Metropolitan de NY : “Los franceses más lindos vienen de Nueva York”.
Con guía y comentarios del Comisario André Odier, y traducción simultánea de Willert se editó un programa de 44 minutos.
En palabras del propio Odier, “lo más exótico que nos pasó fue el año pasado la visita de la Televisión de China y ahora de Uruguay...”
Se realizaron dos entrevistas a artistas radicados en Berlín: el fotógrafo austríaco Thomas Worgotter y la pintora alemana Renate Agner.
“Los franceses más lindos vienen de New York” Muestra del Metropolitan Museum of Art, New York
Berlín, Alemania
Neue Nationalgalerie
Curador en New York: Gary Tinterow, Kathryn Calley Galitz.
Curador en Berlín: Angela Schneider, Anke Daemgen.
Directores del proyecto: André Odier y Katharina von Chlebowski.
André Odier
Co-Director del proyecto.
Dorotheé Willert
Profesora de arte.
Obras:
Marie Denise Villers 1774-1821
Jeune femme dessinant, 1801.
Jean Auguste Dominique Ingres 1780-1867
La vierge á l´hostie, 1852.
Odalisque en grisaille, 1824-32.
Theodore Géricault 1791-1824
Paisaje á l´aqueduc, 1818.
Eugène Delacroix 1798- 1863.
Les natchez, 1835.
Le Christ sur le lac de Gènèsareth, 1853.
Camille Corot 1796- 1875.
L´incendie de Sodome, 1843-57.
Une Liseuse, 1869.
Une femme ramassant un fágot à
Ville d´ Avray, 1871-74.
Jean Francois Millet 1814-1875.
Les meules: l`Autumne, 1874.
Jules Breton, 1827-1906.
Les sarcleuses, 1868.
Gustave Courbet, 1819-1877.
Louis Gueymard, 1882-80.
La jeune baigneuse, 1866.
Jo, la belle irlandaise, 1866.
La femme au perroquet, 1866.
Alexander Cabanel, 1823-1889.
Naissance de Venus, 1875.
Gustave Moreau, 1826-1898.
Oedipe et le sphinix, 1864.
Édouard Manet, 1832-1883.
Espagnol jouant de la guitarre, 1860.
Mademoiselle V, 1862.
Le Crist mort et les anges, 1864.
Un matador de taureaux, 1866-67.
En bateau, 1874.
Edgard Degas 1834-1917.
Danseuse...
Jean- Léone Géröme 1824-1904.
Pigmalion et Galatée, 1890.
Jules Bastien-Lepage, 1848-1884.
Jeanne d ´Arc, 1879.
Alfred Sisley, 1839-1899.
Claude Monet, 1840-1926.
Jardin à Sainte- Adresse, 1867.
Bouquet de soleils, 1881.
Les glacons, 1893.
Berthe Morisot, 1841-1895.
Jeune femme assise, 1879.
Auguste Renoir, 1841-1919.
Dans la prairie, 1888-92.
Arsitide Maillol, 1861-1944.
Portrait de Renoir
Camille Pissarro, 1830-1903.
La rue de lÉpicerie à Rouen, 1898.
Auguste Rodin, 1840-1917.
Les Bourgeois de Calais, 1884-95.
Paul Cézanne, 1839-1906.
Paul Gauguin, 1848-1903.
La Orane Marie,1891
Vincent Van Gogh, 1853-1890.
Devant l´ âtre, 1885.
Verger, 1888.
Le cyprès, 1889.
Les premier pas, d´après Millet, 1890.
Les iris, 1890.
Henri De Toulouse-Lautrec, 1864-1901.
Odilon Redon, 1840-1916.
Pandore, 1914.
Henri Rousseau, 1844-1910.
Le repas du lion, 1907.
Pablo Picasso, 1881-1973.
Tête de femme, 1903.
Autoprtrait, 1906.
Henri Matisse, 1869-1954.
Nature morte, 1905.
Les poisoons rouges, 1921-22.
Amadeo Modigliani, 1884-1920.
Nu couché, 1917.
Museo Nacional de Artes Visuales y El Monitor Plástico presentan: “Satélites de Amor 4” Llegar Volando
Renate Anger y Thomas Wörgöter
Miércoles, 18 de Junio de 2008 hasta el 27 de julio 2008 Curadora: Dorothée Willert (Alemania)
Exposición de acuarelas de la artista alemana Renate Anger y fotografías de Thomas Wörgöter, fotógrafo austríaco radicado en Berlín.
Este proyecto es una iniciativa de El Monitor Plástico que cuenta con el apoyo del Museo Nacional de Artes Visuales, en el marco del proyecto Museo Líquido.
“Satélites de Amor” es un ciclo de exposiciones que “plantea elaborar diferentes cosmovisiones desarrollando espacios de creación artística y reflexión crítica...se procura un acercamiento de los individuos a territorios donde construir y trabajar para generar políticas de la afectividad” como señala la Directora del MNAV, Lic. Jacqueline Lacasa.
Al conocer la obra de estos artistas en Berlín, en Junio de 2007, inmediatamente surgió la idea de invitarlos a exponer su obra en Montevideo acompañados por la Prof. Dorothée Willert, quien ha desarrollado en nuestro medio un importante trabajo de curaduría durante fines de los años 90, quedando muy ligada afectivamente al Uruguay y su gente.
Hablar de afectividad es adecuado en esta invitación, basada en la idea de construir un puente que vincule en forma permanente a las ciudades de Berlín y Montevideo a través de exposiciones como la que ofreceremos en Junio de este año en el Museo Nacional de Artes Visuales.
“Llegar volando”
Alegría y Azar
Auspician:
Ministerio de Relaciones Exteriores
Instituto Goethe
URANEL
Apoyan:
Intendencia Municipal de Montevideo
Zona Diseño
Del paseo sala de arte
Jacinta casa de comidas
En el camino por el Arte, el encuentro con “el” o los “otros” genera entusiasmo y proyecciones hacia los demás.
La hospitalidad al viajero y la amistad, son las dos patas con las que camina este proyecto, donde se apoya la confianza de las personas e instituciones involucradas, más la responsabilidad de quienes lo proponen.
Todo esto procurando cumplir con el objetivo primordial: promover el conocimiento del otro, el encuentro de individuos y culturas, la solidaridad humana, a través de los Océanos y por medio del Arte.
Es el Arte el medio que persiste y atraviesa perpendicularmente a los otros medios.
Alegría y Azar
Por el Arte, Renate nacerá en nosotros, en su mensaje de armonía, color y alegría; tan claros y directos como la tristeza que nos abraza por que ya no está entre nosotros. Renate Anger falleció en un accidente el 21 de Mayo de 2008, en Berlín.
Fuera destino, el último mensaje de Renate es ALEGRÍA y fue dedicado a Montevideo.
Todo estaba pronto, antes del fatal suceso.
El nombre elegido por Thomas para su muestra- AZAR- parece ponerse en par complementario con el destino o la fatalidad.
Así supone su presencia frente a los hechos de la naturaleza, como la vida misma también nos coloca en la posición de “solo estar ahí”.
Una acción cualquiera de nuestra parte, no sólo se ahoga en su propia insignificancia, sino que se asegura la absoluta futilidad del intento.
Aún así, el artista –el poeta-acciona el aparato del que se vale, para intentar expresar lo inexpresable, mediante el artilugio mágico de congelar el tiempo en una imágen (como en la fotografía).
Pero para el poeta que juega en Thomas, el aparato casi mira por si mismo.
Parecería que no hay un ojo tras la cámara. Nos olvidamos por un instante que esa imágen fue precedida por un “clic” que inicia un proceso- tal cual hubiese sonado en el fondo del cerebro- como siempre, de manipulaciones físico-químicas para llegar a la muestra , a “nosotros”.
El azar y la alegría estuvieron presentes durante un re-encuentro con Dorothée Willert , en Berlín, el año pasado
Doro trabajó en nuestra ciudad durante algunos años, en la década de los 90, promoviendo un movimiento de artistas de aquí y de allá.
Más de una vez, El Monitor Plástico contó con su testimonio; en 1994 en una muestra colectiva en el Instituto Goethe, luego con la visita de Chrisitian ... ; pero sin duda lo más importante fue el proyecto “Los Misterios se dan en la Estación Central de Ferrocarriles”con la participación de Johanes Pffeifer y Eduardo Cardozo en AFE,1996.
Con el nuevo Siglo la relación se renueva durante la visita a Berlín, donde nos traduce en vivo un reportaje a André Odier, responzable de la muestra “Los franceses más lindos vienen de NY” en la Nationale Galerie y nos presenta a los artistas Renate Anger y Thomas Wörgötter.
(Estos programas de El Monitor Plástico fueron emitidos por TNU en Set.2007 y Abril 2008)
Así que en el envión de entusiasmo proponemos que visiten nuestro país y suceda otro evento de arte, de intercambio, Azar y Alegría.
Para Renate, para todos, fue así hasta último momento, -consuelo para nosotros- solo la luz de sus acuarelas recortará la paradójica tristeza.
Pincho Casanova, Junio de 2008
Renate Anger - Alegría
En un sentido extremadamente elemental Renate Anger busca – investiga - las posibilidades de la pintura, su autonomía, su soberanía. Investiga partes de una superficie, de un lugar y de la figura espacial del entrelazado. El objetivo de la pintura no está ubicado en cualquier parte de un “afuera”. Y ver no es solo relación óptica con las cosas.
Con gran naturalidad se pone a la luz el milagro, del cual habla Merleau-Ponty: el milagro del cruce múltiple. El ver tiene lugar dentro de un espacio táctil, tal como a la inversa todas las cosas participan de la visibilidad. Cada movimiento tiene su lugar en el universo de lo visible, que se concreta y toma forma a través de la mirada, del cuerpo.
Una paradoja: el color, el gesto, vienen de afuera y de adentro, son comentario reflexionado de cierta situación espacial predeterminada, pero al mismo tiempo esta pintura se crea a partir del objeto, del espacio que la soporta: la imagen reticulada de las ventanas o puntos son transparencia, luz y sombra, vibración y movimiento – y a pesar de que su encargo sigue reglas muy simples, se confunden son sus fondos y su situación espacial, tan complejo como los ventanales de una iglesia que iluminan y forman el espacio sacral: iluminación profana. El tono de la pintura obtiene su singularidad por el color y la textura de las cosas, crea configuraciones y constelaciones, se concreta y cambia en el campo de las cosas coloridas.
En la decisión radical por la pintura no figurativa, Renate Anger busca el equilibrio entre una relación terca y empírica: “La piel de las cosas” se desintegra (explota) en el acto de pintar, pintura pura se apodera del espacio, la superficie: un espectáculo de la nada, que siempre vuelve a este “algo“ y al mismo tiempo sale de él. Una ronda sin fin, donde uno le pasa al otro su ser viviente.
Pero las dos dimensiones nunca se juntan; en la extrema integración al mundo de las cosas, la pintura observa y confiesa una distancia, que no es el contrario a cercanía. La visión - lo que Renate Anger muestra, lo que nosotros vemos- está cerca y lejos al mismo tiempo, es el descubrimiento de la estructura de lo visible y su conexión con lo material – y al mismo tiempo es el pasaje /paso hacia otra cosa, hacia algo que se sustrae a toda visibilidad.
La pintura –en su soberanía- es imposible de fijar, así como renuncia al tener o saber de un objeto. Pintura es un movimiento en un espacio entremedio, en su propio medio. No es un objeto estable sino una figura de cruce que no llega nunca al final. Cruces y dislocaciones resultan también de las transgresiones de fronteras y de la investigación de los medios, que Renate Anger osa realizar.
Para Montevideo se ampliaron pequeñas acuarelas –que llevan el carácter de inmediato- a gran formato en papel y que en forma de impresos y en una suerte de extraño material mimético, conservan el trazo de la mano, el color brillante y luminoso, sin pérdida ninguna. La pintura de Renate Anger es la superficie de una profundidad que revela las texturas de lo visible (entre, detrás y después de su observación a través de nuestra mirada). La energía motivante de la pintura está en el proceso inalcanzable del ver: un deslizamiento incalculable entre un “aquí” y un “en ninguna parte”, entre lo comprensible y lo inagotable, entre las cosas y sus sombras.
En sus obras se crea un lugar-imagen –con total claridad y concentración diáfana, un suceso de elementos de color y forma de intensidad brillante u opaca.
La energía motivante de la pintura responde al material, a una situación espacial. Las obras se entrecruzan con su propio fondo, abren y despliegan numerosas relaciones en un balance sutil, que nunca, se pone rígido ni entumece.
Disolución y condensación, peso y tono de los colores son potenciales inconclusos, invaden los sucesos de la obra con mucha libertad, con gran alegría por los milagros de la pintura: esta alegría que incluso la pintura más oscura de Renate Anger conserva, esta alegría es su legado, ahora más que nunca.
Dorothée Willert.
Traducción: Annette Uppenkamp.
Thomas Wörgötter – Azar
Una fotografía es un fragmento y un memento mori. Fotografías son pedazos del mundo, desde el mundo, restos y reliquias. Como reincidente de algo, un momento, que ya no existe, conservan justo ese algo y nos unen al pasado. Cada foto es el rastro de una ausencia, sin embargo al mismo tiempo da presencia, certifica la existencia: esto fue – esto es ahora para mí. Ruptura y continuidad están entrelazados de manera compleja. A través de mirar fotografías nos vemos enfrentados a lo desaparecido, pero a través de verlo, lo desaparecido siempre penetra en nuestro presente: una temporalidad sorprendente. En la fotografía, el pasado se convierte en propiedad imaginaria, al mismo tiempo es una ayuda en el intento de comprender el mundo inseguro. Fotografiar también implica participar de la vulnerabilidad, transformabilidad, efimeridad de las cosas y apariencias. Precisamente la fotografía testifica el correr del tiempo sacando un momento, paralizándolo. La melancolía silenciosa que muchas veces acompaña el hecho de observar una fotografía, posiblemente se deba a ello.
Thomas Wörgötter fotografía más que nada la naturaleza, pone el foco en el momento irreversible: una ramita nevada, un hombrecito de nieve que encontró casualmente –ya casi derretido, flores en el momento de abrirse, un pájaro posándose en al bosque, una sombra en una pared. Cada foto es de esta manera también casualidad, un descubrimiento, pero también la investigación de las posibilidades de la fotografía (Bildermachens). A pesar de que la cámara pesca una apariencia efímera, parece que no se trata meramente de fijar esta apariencia. Más bien provoca –casi una paradoja- el despliegue/ desplegar del momento en cuyos pliegues se esconden imágenes latentes. Y parece entonces que se trata del proceso de hacer visible, un deslizamiento entre saber y ver.
Para la exposición en el MNAV en Montevideo, Thomas Wörgötter fotografió un bosque helado. La imagen que llena la pared forma un alineamiento de troncos blancos, erguidos ante un fondo oscuro, astillado, frío, también frágil – un tramado orgánico que se superpone, irritante, amenazante, bello. Ahora bien, el bosque es desde siempre en muchos cuentos y mitos escenario que simultáneamente presenta la frontera entre lo conocido y lo desconocido, un espacio mágico y una especie de tierra de nadie, donde perderse con facilidad. Al mismo tiempo los árboles y bosques son lugares, donde, en la soledad arbolada, el individuo puede -totalmente envuelto por la naturaleza- acercarse a si mismo o a los dioses.
Pero si sabemos que este bosque fue fotografiado en las cercanías del campo de concentración Mauthausen, la foto del bosque se carga hasta reventar. A nivel subcutáneo está la pregunta si y cómo se puede retratar un lugar de horrores innombrables sin caer en un cliché, sin achicar lo incomprensible y hacerlo disponible: una pregunta que hace de base a toda producción de imagen.
Thomas Wörgötter acepta el riesgo de enfrentarse al horror. A través y con su foto Thomas Wörgötter reflexiona y respeta la pregunta por la representabilidad así como el precepto del silencio frente al sufrimiento desvanecido/ impotente. Fotografiando no el lugar mismo sino la naturaleza que lo rodea, que fue testigo y trasfondo del genocidio industrializado de los judíos europeos, produce en nuestro conocimiento -que ya no se puede engañar- dos cosas. De modo discreto e impenetrable están ambas, la diferencia y la distancia, imagen y la prohibición de la misma, surgidos de la experiencia histórica.
Y si este bosque es trasladado a Montevideo, emprende un viaje que víctimas y victimarios de la Shoa tuvieron que emprender, que emprendieron; la foto del bosque congelado asume – como otra vuelta de tuerca - otra dimensión más.
Lo que apreciamos es un entretejido de tiempos, espacios, imágenes, recuerdos. La foto se convierte en pasaje, es – además de toda su presencia y belleza inobjetable – un recordatorio contra el “afuera” del olvido. Esculpir/ extirpar esto – a pesar de todo – arrancándolo del presente es el azar de la imagen.
Dorothée Willert
Traducción: Annette Uppenkamp
Renate Anger
Danzig, Alemania 1943- Berlín 2008.
Artista plástica.
Entre los años 1967 y 1969 con el Servicio Alemán de Cooperación Social-Técnica trabajó como enfermera voluntaria en Perú.
Realizó estudios en la Academia de Bellas Artes en Frankfurt con Raimer Jochims y en Hamburgo con Franz Erhard Walther entre 1973 – 1977.
Fue docente de la Academia de Bellas Artes de Kiel.
Su participación en muestras colectivas comienza en el año 1980 en Hamburgo, luego en París; posteriormente expone en Ljubjana, New York, Arizona, Praga, Berlín.
Desde el año 1982 ha realizado muestras individuales en varias ciudades de Alemania, también en Austria, Australia, Polonia, Serbia, Canadá y China, donde expuso en seis oportunidades. Vivía y trabajaba en Berlín donde falleció el 21 de Mayo de 2008.
Thomas Wörgötter
St. Johann del Tirol, Austria 1955.
Fotógrafo.
Su formación profesional se inicia en el año 1977 en la Academia de Artes Aplicadas de Viena, donde estudia escenogarfía y fotografía con el Prof. Erich Wonder, allí obtiene su diploma en Arte.
Desde 1987 y hasta 2004 fue profesor de fotografia y “ medios” en la Académia de Bellas Artes de Kiel .
Realizador de producciones para la Öpera de Frankfurt y Freie Volksbühne de Berlín.
Sus fotografías se han expuesto en forma individual y colectiva desde comienzos de los 80´ en ciudades de Austria y Alemania, también en Rusia, Italia e Inglaterra.
Vive y trabaja en Berlín, Alemania.
Cursó estudios de historia de Arte, germanística y filosofía en las universidades de Tübingen, Londres y Marburg, donde obtiene su Doctorado con una tesis sobre la obra de Aby Warburg. Fue Asistente Académica de la Galeria Estatal de Arte de Baden-Baden y Directora de la Sociedad de Arte Contemporáneo en Bremen. Desde 1984 fue Sub-Directora del Museo de Arte e Historia Cultural de Ulm y Directora de su Departamento de Arte del siglo XX.
A partir de 1990 vive en Asunción (Paraguay), en Montevideo (Uruguay), en Tallinn (Estonia), en Skopje (Macedonia) y Belgrado (Serbia). Fue docente de Historia de Arte, Literatura y Filosofia en varias universidades de los países donde residió. Ha organizado exposiciones con participación de artistas internacionales.
Aculamente reside en Berlin, Alemania.
MVD Berlín
Es un proyecto de El Monitor Plástico, que tiene como contraparte en Berlín a Dorothée Willert, que se propone generar un puente ambas ciudades a través del arte.
En Junio de 2007 invitamos a exponer en Montevideo a los artistas Renate Anger y Thomas Wörgötter, la iniciativa se concreta al año siguiente en el marco del proyecto Satélites de Amor de Jacqueline Lacasa ,en el Museo Nacional de Artes Visuales.
Está previsto que artistas uruguayos viajen a exponer en Berlín , en el verano del 2010. Los artistas invitados son: Fernando López Lage, Cecilia Vignolo, Juan Angel Urruzola y Ernesto Vila.
MVD BERLIN fue declarado de interés ministerial por MRREE.