COLECCIÓN DVD's: PRESENTACIÓN
























 


Reseña de los artistas que integran los Volúmenes 1, 2 y 3 de la Colección de El Monitor Plástico
por Alfredo Torres y Pablo Thiago Rocca

Alfredo Torres

Así, en la presente y primera edición se disfruta la vasta experiencia como cálido artista y como formidable docente del reciente y lamentablemente fallecido Guillermo Fernández. Se produce un acercamiento al singular relato que Ernesto Vila viene organizando en torno a memorias individuales y colectivas, relato que lo consagra con la participación en la Bienal de Venecia. Otra narración, la de Nelbia Romero, ubicada en el llamado post-conceptual latinoamericano, ofrece una obra diversa, manejándose con igual ductilidad en planteos instaladores, en el objeto y en formas renovadas de disciplinas tradicionales. Ignacio Iturria, sin duda el creador más notorio fuera de fronteras, desplegando sus puestas en escenas capaces de conjugar nostalgia, entrañable densidad poética y un tierno manejo del humor. Esa artista enorme que es Maria Freire, mostrando sus dotes como pintora cardinal dentro del abstractismo uruguayo, y como espléndida escultora dentro de estrategias similares, de armoniosos ritmos geométricos.
 
Octavio Podestá, indiscutido maestro de la escultura, capaz de manejarse con la misma comodidad en los ámbitos de una geometría ricamente sensible como en sutiles alusiones figurativas. Enrique Badaró, dibujante, pintor, grabador, docente, constante investigador dotado de una especial sensibilidad y un nítido atractivo formal. Sergio Viera, primordialmente pintor, gestor de imágenes impregnadas por una áspera belleza y por despojadas, eficaces armonias cromáticas. Como ya se dijo, un conjunto abierto, por demás representativo, aportando provechosos testimonios sobre la situación actual del arte uruguayo.


Pablo Thiago Rocca

Julio de 2007

Juan Ángel Urruzola es uno de los artistas uruguayos que ha asumido a conciencia el ejercicio de la memoria social y se ha abocado a la labor artística entendida en sus dimensiones éticas. Su producción fotográfica de pequeña y de gran escala (vía pública) aborda la temática de los desaparecidos, del terrorismo de Estado y el exilio, de la relación entre el paisaje de una ciudad y la identidad de su gente, entre otros aspectos a destacar. Arte y política están íntimamente enlazados en su derrotero vital.

Artista conceptual de larga trayectoria, Luis Camnitzer desarrolla una intensa producción en circuitos de exhibición internacionales, aunque se mantiene temáticamente enraizada en el territorio simbólico uruguayo. En su obra el grabado cumple una función de marcada influencia ideológica y el empleo de elementos y materiales mínimos como lápices, huesos, espejos, palabras sueltas, etc. concurre en esa tónica reflexivo-lúdica que lo distingue también en el campo de la docencia universitaria y la teoría estética.

Jacqueline Vares es una artista que logra persuadir por la delicadeza y la sobriedad de sus registros. Su obra sustentada en un trabajo minucioso amalgama los más diversos materiales en pos de una idea central, que conjuga con ternura y dominio expresivo. En especial, su trabajo en pequeña escala da cuenta de un universo intimista y abstraído, que de a poco se abre al espectador con el encanto de un regalo o de una entrega emotiva.

Rimer Cardillo es un artífice refinado y un zoólogo en ciernes: su producción bordea los límites acaso imprecisos entre el arte y la ciencia. De vasta trayectoria docente en el Club de Grabado de Montevideo y en universidades norteamericanas, Cardillo experimenta con diversas técnicas de estampación y materiales no-tradicionales, que combina en cajas, ensamblajes e instalaciones. En su obra el grabado no adquiere relevancia por la capacidad de reproducción seriada sino en tanto posibilita un lenguaje característico, una “huella gráfica” en la que también interviene el azar.

Grandes grabadores del pasado fueron al mismo tiempo grandes moralistas: Brueghel, Rembrandt, Goya, Guadalupe Posada... La popularidad del medio les concedía ese cambio de orientación para unas imágenes más sentenciosas que descriptivas. Pedro Peralta continúa en esa línea de trabajo ejemplarizante que también posee en nuestro país consumados grabadores (Carlos González, Solari, Leonilda González). Con un correcto dominio técnico y una idea compositiva bien trabajada, Peralta da cuenta de sus alegatos y metáforas. El empleo de refranes viene a reforzar esta función didáctica tan característica del grabado en madera como los pronunciados contrastes en la estampa.

Como caricaturista Hermenegildo Sábat ha sabido hacer del dibujo una herramienta de exploración psicológica, trascendiendo la recurrente exageración fisonómica con fines satíricos y políticos. Poseedor de una personalidad inquieta y versátil, logra desmarcase de los encasillamientos de género y estilos para alcanzar una producción de variado perfil en lo pictórico e incursionar también en otros campos de las artes como la literatura y la fotografía.

El taller de Clever Lara se mantiene dentro del panorama artístico local como uno de los escasos magisterios capaces de impartir una educación técnica y formal consistente. Su producción artística centrada en lo pictórico como eje de la representación y del análisis interpretativo, encuentra en el bodegón y otros géneros afines un pretexto para la reflexión sobre las funciones históricas, filosóficas y sociales del arte: un refugio para el pensamiento y la acción creativos.

La materia prima del arte de Lacy Duarte son sus experiencias del campo y de la frontera -económica, política, lingüística, cultural –. Su trabajo integra a todo un sector de la población rural que está presente sólo como estadística fatal o electorado latente en los medios masivos de comunicación, pero cuyo rico legado simbólico es ignorado y hasta “mal visto” en la ciudad. Tanto la pintura como la obra de corte más conceptual se “caldea” en ese ambiente campestre, madura en su formación urbana adulta y es reconquistada con la carga emocional de una vuelta sensible al territorio primero -y primario- de la infancia.

Artista de novísima y pujante promoción, Martín Vergés posee un solvente dominio del dibujo que aprovecha para desarrollar complejos proyectos artísticos. El equilibrio entre el saber tradicional y una visión del arte contemporáneo jugado a la concreción de ideas removedoras, conforma una personalidad cáustica, que destella con humor y puntería crítica. Su trabajo puede verse también como una meditación acerca de los límites y alcances de la modernidad en sus temas, géneros y estilos característicos (pintura, dibujo, retrato, vanguardia, entre otros).

Artistas plástico, impulsor de arte correo, artista digital, poeta visual, performer: Clemente Padín ha desarrollado su quehacer creativo como una espiral ascendente en torno a sí mismo, vale decir, a la construcción de un personaje público que encarna las prerrogativas del cuerpo social. Su labor es por ello esencialmente política (en un sentido no partidario), lo que no niega la exploración en el lenguaje plástico y la búsqueda formal. Pionero en nuestro país en los diversos campos que transita, ha desarrollado también una vertiente teórica como fundamento y razón de su accionar.

El barroco de las configuraciones sedosas que Margaret Whyte imprime a sus creaciones en tela la alejan del kitsch y la sumergen en un aparente caos figurativo. Las colchas, las alfombras “flotantes”, las formas escultóricas que recuerdan vagamente imágenes de animales despatarrados, tótems con velos nupciales y árboles mullidos, constituyen una zambullida lúdica a un nuevo orden personal, anterior a las marcas y a los caprichos de la moda. Atañen al círculo íntimo de los seres queridos que se desprenden de sus viejos ropajes. Con ellos la artista arma el rompecabezas de una nueva idea estética y concilia sus fantasmas interiores.

Manuel Espínola Gómez constituye para muchos uruguayos una referencia insoslayable en el panorama artístico de la segunda mitad del Siglo XX. Supo escandalizar desde muy temprano el ambiente vernáculo con la pintura “Sifón” (1954), llevó a cabo una intensa militancia política y en el diseño gráfico –logotipo del Frente Amplio (1971), trenza de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), el logotipo del Foro Batllista, (1984)– y dejó una no muy copiosa pero fundamental producción pictórica, jugada siempre a la innovación y a un cerebralismo intuitivo y de fuerte impronta personal.

La formación de Javier Bassi parece haberse decantado más que nada gracias a una férrea disciplina individual. Junto con otros artistas de su generación (Cardozo, Legrand) se caracteriza por una gran preocupación formal que no desdeña tampoco los aspectos conceptuales de la creación. Artista que se desenvuelve con igual soltura en el campo de la pintura abstracta, el ensamblaje y la experimentación de formatos y materias diversas.

Las formas mórbidas, la suavidad en los pliegues de la piedra (semejante al drapeado de los vestidos), los blancos níveos del mármol que recuerdan la tersura de la piel humana... todo tiende a hacer pensar en Pablo Atchugarry como en un escultor de reminiscencias etéreas. Esa puede ser, sin embargo, una visión muy parcial de su obra. El proceso creativo demanda rudeza y un gran despliegue físico que el artista no escatima. Su abundante producción escultórica está prendada de un sentido de lo dramático que la emparenta con la tradición de la estatuaria latina.

Versatilidad técnica y pluralidad de lenguajes son características de la obra de Cecilia Mattos. Las historias del campo y la ciudad confluyen en la investigación de formatos y materiales. La artista ha mantenido a lo largo de los últimos años una producción que no hace distingos entre el arte y la artesanía, trabajando sobre ejes temáticos recurrentes como la inocencia y la culpa, el espacio de la memoria, la infancia y la tradición. Con ellos ha construido una mitología personal cargada de recuerdos y premoniciones que, sin salirse de la práctica artística contemporánea, le otorga a su obra un aura de religiosidad.

El esperpento domina la creación de figuras escultóricas de Hugo Nantes. Artista hurgador, reciclador de mundos subterráneos, sus personajes surgen de la chatarra con todos los atributos escatológicos de una sociedad en derrumbe. La operativa técnica implica al deshecho social y al remanente matérico como una estrategia de asunción anímico: la pragmática del “úselo y tírelo” remarca “en carne propia” los contrastes, temores y bajezas de la vida humana.
Arte fuertemente expresivo y teatral, impacta también por la riqueza de sus soluciones formales.

Pintor de gestos expeditos y atmósferas cambiantes (que conocen desde la carga opresiva a la mínima levedad), Gustavo Vázquez ha desarrollado una vasta producción pictórica en nuestro medio. Su labor transita por una abstracción de sugerencias matéricas y arrebatos impulsivos: una pintura de estados anímicos intensos y subjetividades a flor de piel. Su operativa técnica encuentra en la espontaneidad y en la “temperatura” de color las herramientas expresivas primordiales.